Los quesos españoles que están de moda en Dubái

Prácticamente desde que tenemos uso de razón nos encontramos con la difícil decisión de elegir un camino a seguir. Un camino que va a determinar nuestro carácter, nuestros estudios, nuestra profesión, el lugar donde vivimos e incluso las personas de las que nos rodeamos.

¿Qué ocurre cuando, después de haber tomado un camino, decidimos emprender uno nuevo y totalmente diferente? Vencer el miedo al cambio, atreverse a salir del sendero establecido y aventurarse en una nueva ruta de la que desconocemos el destino. Y ese destino a veces, está al otro lado del mundo. Carmen Suárez ha sido capaz de llevar un producto de carácter tan local como el queso asturiano a los paladares de Oriente Medio. Su afán por transitar allí por donde no lo habían hecho otros le ha permitido alcanzar el éxito. Ser pionera, aparte de valentía, requiere apertura de mente para atreverse a buscar otras opciones. Esta forma vanguardista de ver la vida coincide con los valores de Kia Optima, un coche que representa la innovación y la seguridad de esas personas emprendedoras que con sus ideas se arriesgan a tomar caminos alternativos.

Después de licenciarse en Ciencias Empresariales en Oviedo, Carmen comenzó a trabajar en una empresa de exportación y durante cinco años se trasladó a El Puerto de Santa María (Cádiz). Fue allí donde, después de la experiencia adquirida, llegó la necesidad de parar: ¿Es esto lo que quiero hacer? ¿Es aquí donde quiero estar? Durante ese tiempo de meditación, el 1 de octubre de 2010 nació Manduca Hispania, una empresa exportadora de productos de alta calidad de nuestro país.

Pero nadie dijo que el camino sería fácil. De vuelta en Oviedo, el proyecto de Carmen tuvo que hacer frente a la crisis. Según cuenta, “pedir financiación sin duda era lo peor. Hubo muchos momentos malos, muchas decisiones no acertadas y, por supuesto, momentos en los que pensaba tirar la toalla”. Sin embargo, el tesón y el afán emprendedor de la asturiana eran mucho más fuertes: “Ese pensamiento no duraba mucho, pesaban más momentos los positivos y las ganas. Siempre digo que para emprender hay que estar dispuesto a sacrificar muchas cosas”.

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